Reflexiones de un viejo Sensei

Relexiones de un viejo Sensei

(Historia para leer y reflexionar)

«… El anciano maestro observaba desde lo alto el último entrenamiento del año de sus alumnos, mientras rememoraba los inicios de aquellas prácticas. Podía recordar cómo llegaron al #Dojo temerosos e inseguros de no saber qué esperar o si aquello era lo que tanto habían estado buscando.

Recordaba sus torpes pasos y rígidos movimientos al inicio y sus caras de frustración al no lograr dominar una técnica y también cómo muchos de ellos abandonaron en el camino su entrenamiento. Y sin embargo, allí estaban los pocos que aún quedaban, aquellos que al pasar los años lograron comprender que en las #ArtesMarciales al igual que en la vida misma todo forma parte de un proceso constante de aprendizaje, de evolución e involución y que el verdadero #Do (camino) jamás se termina de recorrer.

Y el anciano maestro sonrió para sí mismo, al ver al #Sempai (alumno más avanzado) dirigir al grupo de estudiantes y se mostró satisfecho de las correcciones que realizará pues eran exactamente las mismas que él hubiese indicado! Lo que señalaba que había estado prestando atención durante toda su vida a las lecciones y movimientos que su maestro le transmitía.

Pero de improviso, una sombra oscura se poso sobre los ojos del viejo, su sonrisa se esfumó y su entrecejo se hizo más profundo, porque reconoció que no todos los alumnos habrían de comprender las enseñanzas del #Bushido (Código del Guerrero) que él intentaba a diario transmitirles, sabiendo que simplemente muchos de ellos solamente incorporarían la técnica, sólo lo superficial, lo puramente físico del Arte sin lograr comprender su verdadera esencia ni contenido espiritual o filosófico. Y su corazón se apretó un poco al pensar lo que pasaría cuando él ya no estuviese en este mundo. Y no pudo evitar preguntarse si sus enseñanzas terminarían con su muerte o si realmente alguno de sus alumnos habría logrado captar un poco más allá de la mera técnica?

Se mantuvo cabizbajo reflexionando tristemente en este hecho, hasta que volvió a levantar su cabeza, un brillo nuevo alumbraba sus ojos. Había comprendido que lo único que realmente podia hacer era intentar llevar su papel de #Sensei de la mejor manera posible y enseñarles, explicarles y hablarles sobre los principios de la humildad, la benevolencia, la rectitud, el coraje, la honradez, el honor y el sacrificio; pero que no dependía y que escapaba a sus manos, el hecho que sus alumnos los absorbieran realmente aquellas valiosas enseñanzas y pudiesen interiorizarlas en sus vidas.

Y se dijo así mismo que «que todo es parte de un proceso» y así como este año estaba a punto de terminar, también llega ya el nuevo año a punto de empezar.
Y qué las personas no aprenden lo que es ser padres hasta que tienen a sus propios hijos y que por lo tanto sus alumnos no comprenderian lo difícil que es transmitir y sus enseñanzas hasta que les tocara convertirse a su vez en maestros y guías de las nuevas generaciones de estudiantes, porque la vida es cíclica, y después de cada noche sale el sol y después de cada día viene la noche y las estaciones del año… Pero fundamentalmente que estamos condenados a repetir nuestros errores sino aprendemos de nuestras experiencias y equivocaciones…

Después de haber reflexionado de aquel modo, el viejo Sensei se incorporó lentamente de su asiento en lo alto de la ladera y miró directamente hacia dónde estaban entrenando sus estudiantes, estiró sus cansadas articulaciones y se dispuso a bajar para darles a aquellos jóvenes el último #Keiko (entrenamiento) del año, pero sobre todo explicarles que nada se termina en realidad, que todo se transforma, que todo es mutable y transitorio y que esperaba que algún día pudiesen compartir aquellas palabras de un anciano maestro a las próximas generaciones de pequeños #Kohai (alumnos principiantes) que quisieran iniciarse en el #Budo. Y una vez más como lo hizo al principio el viejo maestro sonrió para si mismo…»
(Autor: Prof. #fernandoacartofiel )
Instructor Aikido y Prof Defensa Personal)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *