Morihei Ueshiba: la vida de O-Sensei, fundador del Aikido
De Tanabe a Iwama: repasamos la vida de Morihei Ueshiba, O-Sensei, sus maestros, su búsqueda espiritual y el nacimiento del Aikido.
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Para quienes practicamos Aikido, Morihei Ueshiba es, sin más, Ōsensei, el «Gran Maestro». Su vida abarca casi un siglo de historia japonesa y explica buena parte de lo que hacemos hoy en el tatami.
Formación y el encuentro con Takeda
Nació el 14 de diciembre de 1883 en la zona de Tanabe y fue el hijo mayor de Ueshiba Yoroku. El lugar exacto varía incluso entre las propias páginas del Aikikai: una lo sitúa en el actual Motomachi y otra en la aldea de Nishinotani. De joven pasó por varias escuelas. Practicó Tenjin Shin'yō-ryū en Tokio y Gotō-ha Yagyū-ryū, en la que obtuvo licencia en 1908, aunque las fuentes no coinciden en el nombre del maestro. Hacia 1911 practicó judo en Tanabe. Según Wikipedia, también sirvió en la guerra ruso-japonesa.
En 1912 encabezó un grupo de colonos que se instaló en Shirataki, en Hokkaidō. Allí, en una posada de Engaru, conoció a Takeda Sōkaku, maestro de Daitō-ryū jūjutsu, y le pidió que le enseñara. Los registros de Takeda documentan seminarios con él en 1915 y 1916. En 1922 lo acreditó como instructor con el certificado kyōju dairi. Aikido Journal y Wikipedia consideran el Daitō-ryū la principal raíz técnica del Aikido. El Aikikai, en cambio, prefiere hablar en general de las artes marciales tradicionales japonesas y de un riguroso cultivo espiritual.
Búsqueda espiritual y nacimiento del Aikido
En 1919, cuando volvía a casa porque su padre estaba gravemente enfermo, pasó por Ayabe y conoció a Deguchi Onisaburō, líder del Ōmoto-kyō. Tras la muerte de su padre se estableció allí en 1920 y abrió el dojo Ueshiba-juku. En 1921 nació su hijo Kisshōmaru, futuro segundo dōshu. En 1924 acompañó a Deguchi en una expedición a Mongolia que terminó con ambos detenidos por tropas chinas. El Aikikai presenta esta etapa como el comienzo de su formación espiritual. Wikipedia añade un matiz que la fuente oficial no menciona: a través del Ōmoto tuvo relación con círculos ultranacionalistas, un contexto que ayuda a leer con perspectiva su ideal de paz.
En 1927 se trasladó a Tokio, animado por militares de alto rango como el almirante Isamu Takeshita. En 1931 inauguró el dojo Kōbukan, el actual Hombu Dojo. Las fuentes discrepan sobre cuándo empezó a hablar de «aiki», y en los años treinta llamaba a su arte «Aiki Budō». Todas coinciden, sin embargo, en que en 1942 adoptó el nombre de «Aikido». Por entonces ya preparaba su retiro en Iwama, en Ibaraki, donde levantó el Aiki Jinja en 1943 y abrió un dojo en 1945. Según Aikido Journal, él mismo situaba en Iwama la maduración del Aikido moderno, entre entrenamiento intenso, meditación y trabajo en el campo.
En 1948 se aprobó oficialmente el Aikikai. Ueshiba recibió la Medalla de Honor con cinta púrpura en 1960 y la Orden del Sol Naciente en 1964. Murió de cáncer de hígado el 26 de abril de 1969. El Aikikai indica que tenía 86 años y Wikipedia, 85; la diferencia quizá se deba al cómputo tradicional japonés de la edad. Le sucedió Kisshōmaru.
El Aikikai recoge una idea central de su pensamiento: el aiki no es una técnica para vencer al enemigo, sino un camino para armonizar el mundo y hacer de la humanidad una sola familia. De ahí que el Aikido no tenga competiciones.
En el tatami
Cada vez que saludamos su retrato al empezar la clase, honramos a alguien que nunca dejó de aprender: del jūjutsu, de Takeda, de la religión y del campo. Su vida nos recuerda que la técnica y el espíritu crecen juntos. Practicar sin rivales, buscando armonía con el compañero, es la mejor forma de mantener vivo su legado.